Carnal, mi hermano, mi mano derecha,
no somos de la misma sangre, pero siempre firmes en la lucha.
Lealtad, eso no se encuentra en cualquiera,
la gente solo ve el brillo y se aleja a la primera.
Mopri, tú aguantaste lo duro,
cuántas veces peleamos, nunca te has dado por vencido.
Siempre me decías, aquí estamos para lo que venga,
y Juan de Dios, regresa pronto, que la vida nos espera.
Mira, hermano, hasta dónde hemos llegado,
no fue fácil, pero valió la pena cada golpe recibido.
Ya vamos parriva mopri