Te busco en la noche, entre sombras y frío,
una cama vacía, aunque duermes conmigo.
Dices que no quieres, luego vienes a mí,
me pierdo en tu juego, no sé cómo salir.
Un mensaje, un guiño, tus ojos en mis labios,
te acercas, te alejas… ¿Por qué tanto engaño?
Me abrazas dormido, después ya no estás,
te juro que duele, pero quiero más.
Y es que yo… yo me pierdo en tus manos,
aunque sé que mañana… vuelves a ser extraño.
Te dejo que me busques, que me enredes, que me mientas,
y en el fondo solo quiero que me sientas.
Entre abrazos y distancia,
me tienes prisionera de tu fragancia.
Dices que no quieres daño pa’ los dos,
pero eres tú quien juega con los dos.
Entre noches compartidas y palabras vacías,
yo quiero ser tuya, pero tú, ¿qué querías?
Hoy me acerco, mañana me voy,
pero vuelvo a caer, porque eres mi adicción.
Me miras, te miro, las manos se rozan,
el corazón grita, pero el alma se esconde.
Hoy me dices que no, mañana que sí,
y yo sigo atrapada aquí.
Que si te abrazo, que si me sueltas,
que si te vas, que si te quedas...
Y en el fondo solo quiero escuchar
que por fin tú me vas a amar.
Entre abrazos y distancia,
me tienes prisionera de tu fragancia.
Dices que no quieres daño pa’ los dos,
pero eres tú quien juega con los dos.
Entre noches compartidas y palabras vacías,
yo quiero ser tuya, pero tú, ¿qué querías?
Hoy me acerco, mañana me voy,
pero vuelvo a caer… porque eres mi adicción.