Mujer tenías que ser para hablar de revolución, para escribir con fuerza tu historia y querer ser dueña, al fin, de tu palabra. Para saber qué es empezar de cero, para caer y no rendirte, para aguantar de pie cada disparo. Mujer tenías que ser para llamarte lucha y presente y futuro y memoria, para querer ir más allá del miedo y decir valiente y asustar al lobo. Para dar sentido a la libertad, para gritar, a voz de calle, qué significa ser mujer. Mujer tenías que ser.